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Historia

Los hermanos Stipicic

Don José y Jerónimo Stipicic llegaron a la Patagonia Argentina desde Austria en el año 1898 y desde entonces comenzaron a desarrollar una actividad maravillosa, que les otorgo la posición que ocuparon en esos años y el renombre del que gozaron entre los habitantes de la región, quienes los admiraba por ser trabajadores perseverantes, con cualidades morales y valores que eran parte de sus grandiosas personalidades.

Los hermanos empeñaban su espíritu vigoroso y juvenil en la gestión de los numerosos negocios que manejaron desde su arribo al territorio patagónico. Se caracterizaban por la inflexible rectitud y honestidad en la administración de sus trabajos, que le dieron el crédito a su firma en toda la plaza y un destacado respeto, con el que se recibía cada una de sus iniciativas.

Al llegar a las tierras argentinas los Stipicic trabajaron por unos años como peones, tarea que luego abandonaron para dedicarse a buscar oro en los yacimientos de Cabo Vírgenes.

Por el año 1911 José y Jerónimo poblaron la estancia "Alta Vista", en 1913 tomaron posesión de "Cerro Buenos Aires", teniendo la injerencia en “La Jerónima" tiempo más adelante, cuya población inicial incumbió a Arturo Fenton, el hijo de un distinguido medico que fue uno de los primeros vecinos de Rio Gallegos. También se interesaron en desarrollar al Dr. Mateo Bencur, que fija con aquellos los cimientos de "Quien Sabe".

A la hora de poblar Lago Argentino se formo un fuerte grupo austriaco conformado por Los Stipicic, Bencur, Trutaníc y Peso, a quienes se sumaron las familias Sesníc, Pejcovíc, Kuzmaníc, entre otras.

Tras el nacimiento de los problemas entre los estancieros y huelguistas en el año 1921, fue tomado rehén Don José Stipicic junto a uno de sus tres hijos, cuando llegaban a la Estancia Anita, en donde se encontraba el núcleo del conflicto. Un grupo de peones rurales interceptaron el vehículo, al mando de de Antonio “el gallego” Soto, con el objetivo de demandar la mejora de sus condiciones laborales. Para su liberación debieron pagarle al ejército su protección con 20 pieles de zorro colorado, especie que abunda en la zona.

Estancia "Cerro Buenos Aires" de José Stipicic y Ladoux y Cía (1913)

La Estancia Cerro de Buenos Aires se encuentra sobre el Lago Argentino, en la zona conocida como Punta Banderas. Esta encantadora área presenta un tesoro de gran belleza, compuesto por las maravillas de la naturaleza autóctona. El paisaje que circunda la estancia está compuesto por el mágico lago, los nevados cerros, las cascadas que caen desde las montañas cercanas, el verde pasto y la vegetación forestal que se alza en las cimas y llanuras, terrenos por los que corre el viento huracanado de la cordillera. Pastos tiernos y corrientes de aguas se conjugan con el clima y hacen estos territorios excelentes para la cría del ganado, siendo su capacidad superior a la de las cercanías de la costa o las pampas. Es por esto que los campos de la zona cordillerana son ideales para la práctica de esta actividad, ya que las condiciones de la humedad del suelo y el reparo que le brindan las elevaciones próximas favorecen el desarrollo de una vegetación imposible de hallar en las mesetas.

Si bien los campos del Lago Argentino pueden ser peligrosos debido a la cantidad de nieve que cargan, ofrecen otras ventajas de importante dimensión que compensan tales inconvenientes. Otra de las objeciones que los entendidos tienen hacia los campos de la región es que existe una extensa distancia que separa a los campos de los puertos y que implica una considerable recarga en los costos de explotación de las estancias.

La estancia Cerro Buenos Aires se extendía en un territorio de quince leguas que fueron subdivididas en quince potreros con fines industriales. Por causa del terreno quebrado y de los cerros que circundan la zona, las faenas rurales de región son más complicadas en los establecimientos cercanos a la Cordillera y exigen una vigilancia reforzada sobre el ganado, lo cual trae aparejado más personal y un número superior de divisiones o potreros, lo cual provoca un recargo extraordinario de presupuestos en alambrados. En esta estancia se habían utilizado más de 120.000 metros de alambre ya que pastaban en los campos de la misma más de 25.000 ovejas cruza Romney Marsh, que producían una lana de distinguida calidad, muy demandada en el mercado de esa apoca. Había también 100 bueyes mansos, 120 chúcaros, 80 caballos mansos y 50 yeguarizos.

La casa de administración de "Cerro Buenos Aires" era chica, pero en ella se disfrutaban toda clase de comodidades. Había a disposición de los veinte peones que habitaban en el establecimiento, un comedor, cocina y dormitorios. También existía junto a la casa un galpón de esquila que se ordenó demolerlo para substituirlo y reconstruir en el mismo lugar uno nuevo.

Contexto Histórico

La provincia de Santa Cruz ocupa 240.000 km2 en la zona más austral de la Argentina continental, siendo la mayor parte de escaso valor agrícola, en especial al compararse con la región de La Plata. En 1880 comenzó su desarrollo económico con la instalación de estancias en la zona del litoral en las que se criaban ovejas. El alto valor que en aquella época tenía la lana produjo un crecimiento rápido del asentamiento, al igual que en la zona vecina de Chile, el Estrecho de Magallanes.

Por el año 1924, cuando se publicó «La Patagonia Argentina», este proceso ya se había solidificado, estando ocupadas la mayoría de las tierras entre el Atlántico y la cordillera de Los Andes. Sus primeros pobladores sentían un gran orgullo por los resultados alcanzados en tan poco tiempo, habiendo arriesgado mucho en condiciones tan primitivas.

La Usina

En el año 1946 se instala en la Estancia Cerro Buenos Aires una usina hidroeléctrica construida con un motor traído desde Europa. La misma fue instalada en los márgenes del rio Mitre, sobre el paraje La Manga, el cual era denominado de esta manera por ser el lugar por el que pasaban las ovejas a la espera de ser esquiladas. La construcción de esta usina tenía como fin alimentar de energía a la estancia para la realización de las actividades que llevaba a cabo, como la cría de ovejas y tala de árboles para la venta en la región de madera de lenga y demás especies autóctonas. Se supone que los hermanos Stipicic trajeron las primeras especies de pinos que crecen en la zona, debido a que las mismas son de origen europeo.

Al poco tiempo de su puesta en funcionamiento, la usina dejo de ser rentable y los hermanos tomaron la decisión de optar por la cría de corderos para la venta en el pueblo y la región, transformándose el paraje, y en especial el lugar en donde se halla la usina, en una de las mejores áreas para el pastoreo de corderos patagónicos.

Hombre tenaz y laborioso. A su actividad y optimismo se debe que en una extensa zona del lago Argentino, funcionen en la actualidad prósperos establecimientos ganaderos que han dado vida y movimiento a este rincón tan alejado del país. Fuente: Libro “La Patagonia Argentina” (1924).

Don José Stipicic

Hombre tenaz y laborioso. A su actividad y optimismo se debe que en una extensa zona del lago Argentino, funcionen en la actualidad prósperos establecimientos ganaderos que han dado vida y movimiento a este rincón tan alejado del país.

Fuente: Libro “La Patagonia Argentina” (1924).

La Usina
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